miércoles, 23 de abril de 2014

De acuerdo al número que guía nuestra vida, tenemos una misión definida. Encontrarla nos hará sentirnos mejor, más plenos y realizados.

Para conocer nuestra misión debemos sumar nuestra fecha de nacimiento y reducir el resultado a un dígito. Este número se calcula sumando cada uno de los valores absolutos de la fecha completa de nacimiento: día, mes y año. Por ejemplo, si alguien nació el 06 de julio de 1982, sumará: 0+6+0+7+1+9+8+2=33, se continúa reduciendo 3+3=6, la misión para ésta persona es realizar el número 6 en su aspecto positivo.
Se toma en cuenta únicamente los aspectos positivos del número que corresponde a la misión porque precisamente es lo que venimos a trabajar, no afecta lo negativo del número (porque, lógicamente, no venimos a aprender nada negativo).

El número 1


. A nivel espiritual, le corresponde aprender a tomar iniciativas, a ser “humilde y manso de corazón”; debe mejorar su creatividad, creer en sus proyectos y expresar cosas nuevas. Tiene que dejar de conformase con las cosas que ya están hechas, debe aprender a prescindir del facilismo para comenzar a crear y desarrollar la originalidad. También, debe animarse a pasar de la inactividad a la acción constructiva, a crear nuevos puntos de partida y aprender a ser honrado.
En el plano profesional, se sugieren las carreras de dibujante, arquitecto, diseñador, editor, publicista, inventor, productor de cine o televisión, toda clase de actividades relacionadas con el mundo teatral, bailarín y cualquier trabajo creativo.

El número 2

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 Viene a reconocer que debe pensar en los demás ya que no sólo sus intereses mueven el mundo. Tiene que aprender a respetar las ideas de los demás y convivir en un ambiente sereno intentando limar asperezas y colaborar con los demás; a desarrollar la solidaridad; a expresar emociones, a compartir sentimientos, a abrirse al mundo de los otros e intentar incluirse. Su misión es aprender a asociarse sin depender de alguien, a ser consecuente en lo que emprende dejándose guiar por su Maestro Interior, a distinguir lo mejor y las cosas buenas para sí mismo y para su vida, lo positivo e importante de cada persona, de cada situación o relación para poder, así, alcanzar su Bien Superior.
A nivel profesional, lo que se ajusta a ellos es todo lo que implique negociaciones, trabajo en equipo, que requiera cooperación y que sea guiado por un líder positivo, tanto en el área del comercio y la industria como en la psicología, la psiquiatría, la abogacía, la filosofía, las letras, el periodismo, todo lo que tenga que ver con la comunicación, la fotografía y todo lo relacionado con la carrera diplomática.

El número 3.


 Tiene como misión aprender a ver las cosas más positivamente, a darle un valor añadido a todo. Vienen a desarrollar la confianza en sí mismos, la creatividad, la capacidad artística, a ser optimistas, felices, a expresar la alegría, a tomar la vida como un juego, con entusiasmo, pasión, júbilo, a relajarse, a dejar la rigidez a un lado y a ser flexibles. Su aprendizaje primordial es a ser positivo, a tener el estado mental despejado, a ser abierto y receptivo a las cosas nuevas y maravillosas que la vida ofrece a cada ser. Debe aprender a relacionarse con personas diferentes a las del entorno inmediato ampliando el círculo social, a encontrar el placer de las pequeñas cosas, a disfrutar la naturaleza, a aprender a ser hedonistas.
A nivel de profesión, les conviene todo aquello que tenga relación con la expresión artística: actuación, canto, composición, animación, mímica, medios de comunicación en general, prensa, cine, radio, televisión, humorismo, y todo lo que conlleve información y relación con masas de personas, relaciones públicas, gastronomía, alta cocina, hotelería, organización de eventos sociales y ecología.

​ El número 4.

 
El lema del número cuatro como aprendizaje es “El que vive para servir, sirve para vivir”. Este número viene a desarrollar la inteligencia, a encontrar la sabiduría, el sentido de la responsabilidad, a prestar servicio desinteresado a la humanidad, a realizar un trabajo constructivo, con los pies bien afirmados en la tierra que manifieste excelencia y honestidad.
Por la capacidad organizativa y la disciplina que vienen a integrar, se adecuan a la carrera militar. Por su capacidad lógica, se realizan a través de todas las profesiones que manejen números y dinero, por ejemplo, contaduría, economía, administración de empresas, agentes de la Bolsa de Valores; agente de seguros; matemáticas, física, química, farmacia, arquitectura, ingeniería, toda la rama de la construcción, la minería, la carrera bancaria, bienes raíces. Por su minuciosidad y paciencia, se adecuan a la práctica de la relojería, la joyería, la mecánica, la electricidad, la informática, el derecho laboral y la filantropía.

El número 5.

Viene a aprender a tener disciplina. La organización es primordial para poder llevar bien este aprendizaje: deben ser constantes en todos los aspectos de su vida, aprender a desarrollar la flexibilidad, la movilidad interna, la versatilidad, a superar los miedos a los cambios, a aprender a utilizar con sabiduría su libertad.
Profesionalmente, les corresponde ejercer todo lo relacionado con el mundo de la pedagogía la cual los realiza ya que alcanzan su misión a través del ejercicio de la enseñanza en el área que decidan. También son buenos decoradores, diseñadores, instructores de aerobics o de la especialidad deportiva que deseen, todo lo que se refiera a la esfera artística (pintura, escultura, música, danza, canto, expresión corporal, críticos de arte o modelaje), diseño industrial, agentes de viajes, azafatas, periodistas y toda carrera que implique cambios de escenarios, estructura e ideas.

El número 6

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Su misión radica en encontrar a Dios dentro de sí mismos, en cada persona y en cada situación. Este número debe crecer interior y espiritualmente: vienen a desarrollar la fe, a realizar un sendero espiritual y a compartirlo, a seguir su intuición, su sexto sentido que suele ser muy agudo, a dejarse fluir con el ritmo natural de la vida y los acontecimientos sacando un hermoso aprendizaje de cada situación vivida sin prisas. Están en este mundo para ser conscientes de la realidad sutil de los pequeños y dulces detalles, vienen a integrar lo humano con lo divino, a “tener los pies en el suelo y los ojos en el cielo”, a lograr la unidad interna superando la falsa sensación de separación con el Creador, a aprender a estar satisfechos con lo que son y con lo que han hecho. Les corresponde aprender a ser responsables, hogareños, amorosos, a nutrirse interiormente, a ayudar a los demás sin esperar una retribución por hacerlo, a decir y a defender la verdad sin temor a las consecuencias.
A nivel profesional: asistentes sociales, todos aquellos cargos gerenciales que impliquen altas responsabilidades y toma de decisiones; recursos humanos, docencia, consejeros, arbitrajes, consultores, y todo lo relacionado con psiquiatría, psicología y psicopedagogía.